lunes, 30 de noviembre de 2009

Chico Granada (carajo)

Ya pasaron tres meses de que caí en este pozo y siento que recien a duras penas pude llegar a sacar la mitad de mi, tan injusta puede ser la vida, tan desequilibrada la balanza que sigo intentando buscar un rayo de sol de algún tipo, alguna esperanza de un cambio, una novedad, un nuevo futuro.
Harto de todo lo que me rodea, siento que la mecha se va a haciendo cada vez mas corta, que el cronometro esta llegando a cero y estoy a punto de estallar, sin tener idea de las magnitudes que pueda alcanzar la explosión, busco desesperado un poco de aire, un poco de oxigeno para respirar, pero mis pulmones siguen llenos de flema, fumo cigarrillo tras cigarrillo para intentar bajar la euforia, pero mis músculos antes tan tensionados ahora se sienten flojos, con cada dia las fuerzas se van agotando y el espíritu esta llegando al punto de quebrantarse, mis ojos tan cansados ya no aguantan la presion de no ver nada a kilómetros de distancia.
Cuando mas necesitaría un centro, una señal, un indicio de algo veo que todo es desierto, todo es plenitud y soy meramente consciente de que al no poder sacarme del todo de este pozo, no voy a poder ser lo suficientemente fuerte para dejar mi pasado atrás de una vez por todas.
La presion de la rutina, el cansancio físico de todo el año se hace sentir mas que nunca, mucho mas sensible que nunca, mas irritable que de costumbre y ya prácticamente cansado de mi constante mala suerte intento seguir juntando energías positivas para poder seguir, para levantarme cada día unos centímetros mas de este pozo, para retrasar de alguna forma la mecha de esta bomba y darle cada vez mas tiempo al cronometro para al menos poder llegar sin explotar hasta que termine este año e intentar abrir las puertas de la mente al que viene.
Una vez mas siento que me paro en el medio de la nada, abro mis brazos, miro al cielo y le pregunto si esto es todo lo que tiene para tirarme, si ya se acabaron las malas, si pase mis pruebas para que pueda empezar a tirarme alguna buena, pero nada es claro, quizas todavia tenga que tragar un poco mas de tierra para por fin encontrar mi rayo de luz.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Skin and Bones ( foo fightres)

Cuan enfermiza puede ser la mente de una persona, cual ilegibles pueden ser sus acciones y con que tanta facilidad se pueden llegar a perder, o peor, se atreven a mostrar su verdadera realidad.
Realmente creo llegar al punto de creer que superaste todo limite de lo ilógico, tus palabras quedan contradecidas una vez mas por tus acciones, esta vez mas irracionales, crueles, ilógicas, y totalmente innecesarias aun que la anterior. No entiendo como puede darte el personaje para intentar venir a mi en busca de una reconciliación de cualquier tipo cuando socialmente estas demostrando embarcarte a una nueva pseudo relacíon. Evidentemente algo en vos no esta sincronizando y no pretendo caer preso de tus intenciones, no voy a ser participe de ninguno de tus juegos. Hace unos meses vos ya tomaste tu decisión, te parezca o no la correcta ahora, ya no importa, ya elegiste y ahora no hay vuelta atrás, no queda nada en este corazón para vos solo cada vez la perdida de ese cariño por la nostalgia que solía tener, francamente ya no quiero mas nada de vos, no darte ni recibir nada, quiero que me olvides para siempre de tu memoria y me dejes estar a mi sin tu constante demostración de presencia, vos tomaste la decisión, yo la acepte y seguí y seguiré intentando seguir mi rumbo lo mas lejos que pueda de vos.
Es increíble, cada vez me pregunto mas a mi mismo como pudiste venderme tal personaje que te supe comprar tan bien, pero una parte de mi se alegra que la hayas mostrado ahora, cuando recien empezábamos a empezar, que mucho después cuando las heridas sean mas difíciles de curar.
Definitivamente llegue a mi decisión máxima de cerrar por completo esta puerta, ya que se necesitaría un milagro para que puedas llegar a redimirte de tus actos como para volver siquiera a ganarte mi respeto, tanto milagro que es tan físicamente imposible como el hecho de poder volver a mirarte, entenderte, quererte. Creo que nunca hubo mejores razones para decirte adiós, gracias por todo y nos veremos en otra vida, no hay vuelta atrás, no hay pasado, solo presente y futuro.