viernes, 27 de agosto de 2010

Jimmy eat world - hear you me

Di muchas vueltas en mi cabeza antes de poder sentarme a siquiera empezar a escribir esto, juntando valor y temiéndole a algo que todavía no puedo identificar que es. Principalmente todas las ideas estuvieron dando vueltas desde que supimos que no quedaba mucho tiempo, fui intentando ir deduciendo e imaginando los diferentes escenarios y el cargo de tensión en las situaciones y tener la capacidad para retenerlas lo suficiente como para después poder racionalizarlas de alguna forma.
De todas formas tomo más de lo esperando el poder intentar centrar todas las ideas y sentarme por fin del monitor sin la menor idea de como empezar, solo describiendo lo primero que se me pasa por la mente.
Me dijeron que a la persona la empezas a extrañar realmente cuando te das cuenta de que no esta, puede ser muy cierto eso, pero creo que es mucho mas cierto el decir que uno la empieza a extrañar cuando realmente se da cuenta de que se fue, de que dejo de alguna forma de ser parte de este mundo físico y se transformo en energía que flota sobre la tierra, uno preferiría creer eso a que creer que simplemente la luz se apago en casa, y la imagen del cargar su cajón la hacen mucho mas realista de lo que uno podría interpretar.
Realmente lo primero que uno hace es pensar que esa persona espera que uno la comience a recordar por todo lo bueno que hizo y todo lo que significo en nuestras vidas, lo que suena bastante lógico por que subconscientemente creo que todos queremos saber que al morir dejamos huellas en las personas con las que compartimos este espacio.
Estando parado en el cementerio esperando, veo llegar a un hombre, este agarra la regadera, una silla, camina por el parque al lado de las pequeñas chapas en el césped con los nombres de los difuntos hasta llegar a una donde apoya la silla, y le comienza a hablar mientras riega las plantas que la adornan. Inmediatamente comprendí que uno siente la necesidad de ir a visitar los restos, adornarlos, hablarles, el sentir como que es un reflejo de la propia persona y que al hacer estos estaríamos libre de la culpa del no "haberlos visitando" en tanto tiempo, también la idea de hablarles nos haría sentir que de alguna forma están con nosotros de alguna forma y podemos interactuar aun quesea solo imaginando cosas como que están enojados, alegres o simplemente preguntándonos como va todo.
Transcurrida la ceremonia todos se alejan dejándome solo, mirando fijamente a la urna que contenía tus restos, por un segundo sentí la necesidad de sentarme a hablar, de contarte que todo iba a estar bien, que realmente te íbamos a extrañar pero que estábamos agradecidos del tiempo que habíamos llegado a compartir, de conocerte, orgullosos de saber que la peleaste hasta el ultimo round y que fuiste la persona con el corazón mas grande que llegamos a conocer. Realmente tenia mucho que decir pero decidí no hacerlo, porque tus oídos no están en esa urna, en esa urna no hay nada, podría hablar con el aire y conmigo mismo mientras creyera que me estas escuchando y seria lo mismo, así que tome la decisión de solo pensarlo, quedármelo para mi y básicamente "saber que sabes", creo que no hay otra cosa mas racional que hacer en estos casos, pero tengo que admitir que aunque no crea en dios, no crea en el cielo ni en sus angeles, cuando uno pierde a una persona, quiere creer que ahora lo mira por arriba, lo proteje, le da fuerzas y de alguna manera lo hace sentir que no esta tan solo.
Se puede perder a una persona, pero se puede ganar una excusa para no rendirse nunca, para siempre intentar hacer y sacar lo máximo de uno mismo, dejando siempre todo el corazón, para que aquella persona que nos mira de arriba sepa que no se fue sin hacer nada.