Ya pasaron tres meses de que caí en este pozo y siento que recien a duras penas pude llegar a sacar la mitad de mi, tan injusta puede ser la vida, tan desequilibrada la balanza que sigo intentando buscar un rayo de sol de algún tipo, alguna esperanza de un cambio, una novedad, un nuevo futuro.
Harto de todo lo que me rodea, siento que la mecha se va a haciendo cada vez mas corta, que el cronometro esta llegando a cero y estoy a punto de estallar, sin tener idea de las magnitudes que pueda alcanzar la explosión, busco desesperado un poco de aire, un poco de oxigeno para respirar, pero mis pulmones siguen llenos de flema, fumo cigarrillo tras cigarrillo para intentar bajar la euforia, pero mis músculos antes tan tensionados ahora se sienten flojos, con cada dia las fuerzas se van agotando y el espíritu esta llegando al punto de quebrantarse, mis ojos tan cansados ya no aguantan la presion de no ver nada a kilómetros de distancia.
Cuando mas necesitaría un centro, una señal, un indicio de algo veo que todo es desierto, todo es plenitud y soy meramente consciente de que al no poder sacarme del todo de este pozo, no voy a poder ser lo suficientemente fuerte para dejar mi pasado atrás de una vez por todas.
La presion de la rutina, el cansancio físico de todo el año se hace sentir mas que nunca, mucho mas sensible que nunca, mas irritable que de costumbre y ya prácticamente cansado de mi constante mala suerte intento seguir juntando energías positivas para poder seguir, para levantarme cada día unos centímetros mas de este pozo, para retrasar de alguna forma la mecha de esta bomba y darle cada vez mas tiempo al cronometro para al menos poder llegar sin explotar hasta que termine este año e intentar abrir las puertas de la mente al que viene.
Una vez mas siento que me paro en el medio de la nada, abro mis brazos, miro al cielo y le pregunto si esto es todo lo que tiene para tirarme, si ya se acabaron las malas, si pase mis pruebas para que pueda empezar a tirarme alguna buena, pero nada es claro, quizas todavia tenga que tragar un poco mas de tierra para por fin encontrar mi rayo de luz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Cuando llegue el equilibrio, vas a sonreir más de la cuenta sin saber de qué, pero a esa altura ni siquiera tus propios miedos van a poder asustarte, que nada te sorprenda puede ser un indicio de que la próxima estación sea Paso y digas: Uh joya, ya llegamos.
Un abrazo amigo
Publicar un comentario