miércoles, 21 de julio de 2010

Behind blue eyes ( introducción a una pronta despedida)

Tan fácil como sentarse en el piso, prender un cigarrillo y ponerse a pensar un poco lleva a una persona a interiorizarse y reflexionar sobre muchísimas situaciones que van pasando en el transcurso de los días o semanas y uno no tiene el tiempo como para realmente reaccionar ante ellas.
El simple hecho de ver a una persona estar perdiendo un poco mas de vida con cada día, el irse debilitándose y empezando a mostrar señales físicas y mentales de deterioro, las cosas que ya no puede hacer por si misma y como tiene que estar destinado a su cama y a unos pocos simples placeres que podríamos denominar como "cotidianos" hasta esperar que el momento llegue y ya parta de este mundo, hace que uno se de cuenta de lo frágil que quizás sea la vida, probablemente uno no piense en morir ahora, mañana o pronto pero de la muerte es algo de lo que ningún simple ser humano puede escapar y lo mas triste y sin duda lamentable de todo es que llegando a una mayoría de edad para cualquiera haría caer la ficha de no ser capaces de recordar las situaciones o vivencias mas simples y cotidianas que tuvimos a los quince, dieciocho o incluso los veinte, ya que serian opacadas por aquellos días claves en nuestra historia como casamientos, nacimientos e incluso funerales, o los últimos y mas agobiantes momentos de nuestra existencia dejando el espacio libre en la memoria senil casi limitado para las fechas o situaciones no grabadas a fuego en la memoria.
Hace preguntarse de alguna forma si en nuestro lecho de muerte nos acordaremos de las cosas que hoy nos gustaría acordarnos, aquel primer amor, aquella salida o simplemente esa tarde de invierno sin hacer nada fuera de lo común que hoy recuerde tan vividamente por la risa o la compañía en unos años solo será un minimo archivo opacado por otros con mas trascendencia y asi con el continuar de los años hasta que los recuerdos sean tantos que seria imposible apreciarlos todos por lo que realmente fueron y significaron de alguna pequeña forma para ir creando nuestra personalidad adulta.
De alguna forma lo miro en su cama mientras él mira la televisión y me pregunto si realmente se acordara de sus recuerdos mas felices de joven o tan solo maldice sus últimos días, su denigrante condición y la tristeza que involuntariamente le estaría haciendo pasar a su familia y allegados. Quizás mas que sus recuerdos felices, cuando cierre los ojos piense en sus mas privados remordimientos, las decisiones que pudo pero no tomo o las cuales simplemente estuvieron fuera de su alcance, tal ves hasta en cierto punto imagine, sueñe si su vida hubiera sido otra tomando una de estos caminos, si su final seria igual, más rápido o más "feliz".
Al fin y al cabo creo poder admirar su perseverancia, el luchar contra un enemigo que es imposible de ganar pero seguirse levantando a la mañana aunque sea tan solo para maldecir, seguir comiendo, simplemente respirar, como queriendo vivir cada día un segundo mas, queriendo seguir formando parte de esto y esa quizás sea la ultima enseñanza, la ultima pauta de vida que este tratando de darme, ya que al verlo me hizo pensar que al igual que hasta la fecha voy a seguir manteniendo mi estado de no irme hasta que me echen, de quedarme hasta que todas las luces estén apagadas y nunca terminar de bajar los brazos hasta que solos caigan al suelo, el llegar a los ochenta para intentar acordarme aunque sea por partes aquellos quizás tan cotidianos pero tan importantes momentos que viví, vivo y viviré.

No hay comentarios: