miércoles, 6 de enero de 2010

cierre del año 2009

Tarde un rato antes de sentarme a escribir mi cierre de año, pero decidí que era inteligente tomarme el tiempo necesario para ordenar las cosas en mi cabeza de manera tal que todo entrara, ya que este año sin duda dejo muchas cosas por decir.

Este 2009 que paso, será sin lugar a dudas un año del cual no me voy a poder olvidar, un año de muchos contrastes, de muchos altibajos, de situaciones muy cargadas, un año que me enseño a querer, me enseño a olvidar, a valorar a quienes tengo y a quienes algunos para bien, ya no al lado mío; un año donde sinceramente aprendí que nada puede ser previsto, que como siempre fue en mi vida las cosas se presentan y se definen al ultimo minuto del ultimo día. Soy de esas personas que les gusta saberlo todo, tenerlo todo organizado pero si algo me enseño este año es a que nunca se puede saberlo todo, no se puede ni siquiera imaginar que es lo que podría llegar a pasar, porque lo aprendí es que las personas son seres muy extraños, por momentos muy egoístas, por momentos muy impulsivos y que cualquier persona en cualquier momento puede llegar a sorprenderte tanto para bien como para mal.

Sin lugar a dudas sigo agradecido de todo corazón a mis amigos, mis hermanos que siguen estando y este año tubo sus momentos donde mas necesite sus manos, y todos estaban ahí para tirarme un salvavidas y frenarme en el aire antes de que mi cuerpo llegara a tocar el piso por completo, me dieron un empujón para levantarme y ahora se ríen a mi par mientras sigo transitando mi camino.

Nunca pensé terminar este año como lo empecé, ni siquiera cuando este estaba llegando a su fin. Un año donde conocí el amor, conocí lo que era una verdadera relación y también su final, el frío cuchillo de la traición, el dolor del orgullo, el rencor, el odio, la nostalgia y finalmente el olvido y la indiferencia.

Un año que me marco, me enseño un poco mas el valor de mi mismo, donde mis códigos fueron siendo tomados a prueba y siguieron pasando, estuve para los que me necesitaron, perdone a los que creía merecían ser perdonados y maneje las situaciones como me hubiese gustado menajerlas, creo que este año y todo lo que trajo con el me acerco un paso mas al hombre que quiero ser el día de mañana, el hombre que no odia, que intenta no perturbarse por cosas que lo exceden, que siempre espera lo mejor de la gente aunque intente ser un poco conciente de que la gente no siempre es quien dice ser.

“Tenes que dejar de comprar las cosas por el envase” me dijo un amigo, cuanta razón, definitivamente un punto que tendría que cambiar este año, no sumarme a sacar conclusiones apresuradas sino el dejarme llevar por completo, que las cosas se vayan manifestando ante mi por si mismas y tomarme el tiempo de realmente conocer a las personas.

Este año en su principio tubo momentos de quietud, momentos de plena tranquilidad y pacíficos aires tibios en el verano, un acogedor invierno para pasar a una amarga primavera, pero sin pensarlo y cuando mas lo necesitaba el comienzo del verano trajo con el nuevos aires de calma, de risas, el despertar de nuevos sentimientos, una oleada de calidas bienvenidas a leves sueños de escenas perfectas de la vida real.

Este año por mi parte no voy a tomarme nada por seguro, soy conciente de que en cualquier momento, cualquier cosa puede suceder y por lo tanto voy a estar agradecido día a día de las personas con las que cuento, con las que convivo o paso momentos. Un año donde voy a intentar plantearme menos las cosas para simplemente dejarme llevar, el vivir el momento tal y como se presenta y sacar lo mejor de el, este año no voy a pensar en como se podría terminar, simplemente me voy a concentrar, o mejor dicho no concentrar, en solo reír, aprender, valorar y seguir manteniendo el mismo estándar de mi mismo que tengo hasta ahora y continuar avanzando con instinto y pasión.

No hay comentarios: