domingo, 10 de enero de 2010

Reach for the sky (Social distortion)

Un acontecimiento poco relacionado trajo con el un recordatorio de mi quizás peor temor que es la muerte, no la muerte propia sino la de algún ser cercano y significativo para mi vida. Las probabilidades existen, y siempre se hacen notar, los peligros están en la mera esquina esperando en cualquier tipo de manifestación, ya se a como una mala jugada de aquella que llaman “mala suerte” o también “destino”, sino también como una enfermedad, un mal físico que puede manifestarse en cualquier momento, una infección que nos agarro mal parados, o simplemente la conjunción de diferentes factores que surgen juntos o quizás también la propia voluntad.

El imaginarme en esa situación es de lo mas perturbadora, el siquiera intentar a imaginarse la falta de una persona cotidiana en mi vida, el constante recuerdo o sino el mismo frio delirio de intentar deducir como podría reaccionar, como me enteraría de la noticia, como se llevaría a cabo el luto y demás escenas que realmente espero nunca llegar tener que describir.

Analogías como las de hoy me indican a pensar que realmente no sabes cual día podría ser tan solo no tu ultimo sino el ultimo de cualquier persona querida, que no solo esta el vivir cada día intentando ser lo mejor de uno mismo, apreciando cada momento y experimentando cada situación sino también a valorar a esas personas con las cuales lo vivimos, a la familia que siempre tiene consigo una anécdota o mismo un amigo que comparte una risa. El saber reconocer y agradecer a cada persona por lo positivo que aporta en cada uno de los días que pasan, cada acción que nos ayuda o cada risa que alegra el momento.

Llegando casi a mis tan solo veinte años puedo llegar a decir que me siento completamente feliz de tener tantas personas en mi vida que me generan diferentes efectos positivos a través de mis días, el poder llegar a reconocer, respetar, agradecer y ser conciente de eso todas las mañanas cuando me levanto y todas las noches antes de irme a dormir.

1 comentario:

Mariann dijo...

me encanta este texto bruni, es muy cierto... por más que a veces no lo piense, ese miedo también existe en mi vida.
te mando un beso enorme.